Bajo el epígrafe Libros que enamoran voy a ir sugiriendo y comentando obras literarias que deberían leerse al menos una vez en la vida.

¿Qué leer?

En la lectura influye el momento vital por el que atravesamos y el estado de ánimo, así como el lugar en que nos encontramos y lo cansados o descansados que estemos en un momento dado.

Sugiero tener abiertos varios frentes de lectura. Para mí, amante de los libros en papel ,  el descubrimiento del formato digital ha sido una maravilla que ha aligerado mi maleta. Llevar la biblioteca a cuestas como  el caracol lleva su casa, es  maravilloso. Permite leer lo que realmente  apetece en cualquier momento y lugar.

Los libros que recomiendo en esta entrada y en otras posteriores, forman parte de mis lecturas favoritas. Todos me han dicho algo en distintos momentos. Estoy segura de que ninguno de ellos dejará indiferente al futuro lector.

Mis lectura favoritas

Cántico Espiritual, de San Juan de la Cruz, porque eleva el espíritu. Es un soplo de vida y un canto al amor sin igual. Es el núcleo esencial de la poesía amorosa española. Muchos poetas lo han tenido o tienen  como referencia, al margen de sus creencias más íntimas. Sus potentes imágenes despiertan los sentidos y tocan el corazón. Es la belleza de la palabra en estado puro.

Hamlet, de Shakespeare, es la versión teatral de la leyenda del príncipe de Dinamarca en la que se inspira el autor. La fuerza de cada diálogo y el famoso monólogo de “Ser o no Ser”, hacen vibrar al lector. No hay que perder de vista al fantasma del padre de Hamlet. Tampoco puede pasar desapercibida la locura como recurso literario, empleado en prosa por Cervantes. Es importante el teatro dentro del teatro, por medio de cuya representación se desvela el misterio del asesinato del Rey. A modo de curiosidad diré que Walt Disney  tomó esta obra como base de El rey león.

Otra vuelta de tuerca, de Henry James es una de las obras más espectaculares del siglo XIX. En ella el autor lleva a cabo la desmitificación de los fantasmas. No tiene final. Es un reto para el lector. Los fantasmas, típicos de la novela gótica inglesa del siglo XVIII, se desmitifican en el XIX en esta obra inquietante y en El fantasma de Canterville de Oscar Wilde, obra cargada de humor.

Los miserables, de Victor Hugo, es el paradigma de la novela romántica del siglo XIX . Es una historia de héroes y tiranos, de amores y odios, fidelidades y traiciones, bondad y maldad. Victor Hugo se pone del lado de los desheredados que se convierten en símbolo de los pobres y oprimidos de cualquier época y lugar.

Y como autor contemporáneo traigo aquí al Premio Nobel 2017 Kazuo Ishiguro, cuya novela Los restos del día es una delicia gracias a la traducción de Ángel Luis Hernández Francés. La adaptación cinematográfica de James Ivory, Lo que queda del día,  se hizo en 1993. Como suele suceder y a pesar de haber disfrutado de la película, no sustituye a la novela,  El narrador de Ishiguro es inigualable. Es de las voces que se quedan en la memoria para siempre.

 

 

 

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